EVANGELIO DEL DOMINGO 6 DE JUNIO. CORPUS CHRISTI. DIA DE LA CARIDAD
Evangelio según San Lucas 9, 11-17.
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar a la gente del Reino de Dios, y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde y los Doce se le acercaron a decirle: “Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida; porque aquí estamos en descampado”. Él les contestó: “Dadles vosotros de comer”. Ellos replicaron: “No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío”. Porque eran unos cinco mil hombres. Jesús dijo a sus discípulos: “Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta”. Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se lo sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.
COMENTARIO.
El acontecimiento, que nos relata este pasaje evangélico, debió de marcar una gran experiencia en los discípulos. Ya que esté acontecimiento, es recogido por todos los evangelistas.
¿ Qué es lo que marcó con, tanta importancia este acontecimiento ?. Jesús no realizó la multiplicación de los panes y los peces de forma material. El milagro de Jesús fue crear un ambiente de Fraternidad y del Compartir entre todos.
Jesús en esta multiplicación de los panes y de los peces parte de lo que la gente tiene en el momento. El milagro no es tanto la multiplicación del alimento, sino lo que ocurre en el interior de sus oyentes: se sintieron interpelados por la palabra de Jesús y, dejando a un lado el egoísmo, cada cual colocó lo poco que aún le quedaba, y se maravillaron después de que vieron que al alimento se multiplicó y sobró. Comprendieron entonces que si el pueblo pasaba hambre y necesidad, no era tanto por la situación de pobreza, sino por el egoísmo de los hombres y mujeres que conformados con lo que tenían, no les importaba que los demás pasaran necesidad. El gesto de compartir marca profundamente la vida de las primeras comunidades que siguieron a Jesús. Compartir el pan se convierte en un gesto que prolonga y mantiene la vida, un gesto de pascua y de resurrección. Al partir el pan se descubre la presencia nueva del resucitado.
La Fraternidad y el Compartir son los primeros peldaños para construir el Reino de Dios.
sábado, 5 de junio de 2010
viernes, 4 de junio de 2010
X CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL DE TOLEDO
El próximo domingo celebraremos el CORPUS CHRISTI o SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO. Con el fin de profundizar algo más en la Eucaristía, he decidido, leer las conclusiones y ponencias del último CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL, que se celebró en la última semana del pasado mes de Mayo, concretamente del 27 al 30, en la ciudad de Toledo.
Pag web oficial del X CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL. http://www.congresoeucaristico2010.es/index1.htm
Cual es mi sorpresa, que en un congreso eucarístico, presidido por varios Arzobispos y curia relevante, no se planteen, desde mi punto de vista, uno de los grandes problemas de la liturgia eucarística, como es la escasa asistencia de los fieles a la Eucaristía dominical.
Pues yo creo, que es notorio y palpable, como los cristianos estamos abandonando la misa dominical, como estamos dejando que la misa " se pierda " sin que esto provoque ninguna reacción entre nosotros y por lo que se ve sin ninguna preocupación en nuestra jerarquía, tras las conclusiones del X Congreso Eucarístico. Y la verdad, es que no lo entiendo, pues ¿ no es la Eucaristía el centro de la vida cristiana ?.
Eso si, posiblemente la solución esté en celebrar la Eucaristía en el rito hispano-mozárabe, para lo cual se dedico una mañana entera; o la celebración Eucaristía de la forma tradicional, es decir en latín. Y digo yo, si es en castellano y no van, cuando sea en latín......
Cuando comprendamos que celebrar la Eucaristía es revivir la última cena que Jesús celebró con sus discípulos la víspera de su ejecución, para que permaneciéramos juntos y acompañados por él. Cuando entendamos que ninguna explicación teológica, ninguna ordenación litúrgica, ninguna devoción interesada nos ha de alejar de la intención original de Jesús, que es instaurar el Reino de Dios en la tierra.
Entonces empezaremos a contagiar con la Eucaristía.
Por eso, debemos preguntarnos:
- ¿Qué es lo que quería dejar grabado para siempre en sus discípulos?.
- ¿Por qué y para qué debían seguir reviviendo una vez y otra vez aquella despedida inolvidable?.
Pag web oficial del X CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL. http://www.congresoeucaristico2010.es/index1.htm
Cual es mi sorpresa, que en un congreso eucarístico, presidido por varios Arzobispos y curia relevante, no se planteen, desde mi punto de vista, uno de los grandes problemas de la liturgia eucarística, como es la escasa asistencia de los fieles a la Eucaristía dominical.
Pues yo creo, que es notorio y palpable, como los cristianos estamos abandonando la misa dominical, como estamos dejando que la misa " se pierda " sin que esto provoque ninguna reacción entre nosotros y por lo que se ve sin ninguna preocupación en nuestra jerarquía, tras las conclusiones del X Congreso Eucarístico. Y la verdad, es que no lo entiendo, pues ¿ no es la Eucaristía el centro de la vida cristiana ?.
Eso si, posiblemente la solución esté en celebrar la Eucaristía en el rito hispano-mozárabe, para lo cual se dedico una mañana entera; o la celebración Eucaristía de la forma tradicional, es decir en latín. Y digo yo, si es en castellano y no van, cuando sea en latín......
Cuando comprendamos que celebrar la Eucaristía es revivir la última cena que Jesús celebró con sus discípulos la víspera de su ejecución, para que permaneciéramos juntos y acompañados por él. Cuando entendamos que ninguna explicación teológica, ninguna ordenación litúrgica, ninguna devoción interesada nos ha de alejar de la intención original de Jesús, que es instaurar el Reino de Dios en la tierra.
Entonces empezaremos a contagiar con la Eucaristía.
Por eso, debemos preguntarnos:
- ¿Qué es lo que quería dejar grabado para siempre en sus discípulos?.
- ¿Por qué y para qué debían seguir reviviendo una vez y otra vez aquella despedida inolvidable?.
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