A diferencia de otras contiendas electorales, en las que los obispos se mostraban más comedidos y sólo apuntaban una serie de recomendaciones generales además de apuntar la posibilidad de la abstención o el voto en blanco, en esta ocasión la nota episcopal desbroza, en diez puntos, el perfil del partido al que el católico de bien debe prestar su voto en las generales para alcanzar “el bien posible en este momento”, según apuntó el portavoz episcopal, Juan Antonio Martínez Camino.
El texto arranca recordando “el ejercicio responsable del deber de votar”. En anteriores comicios, los obispos habían defendido la posibilidad del voto en blanco o la abstención, que en la nota actual ni siquiera se menciona.
Pese a no “entrar en opciones de partido”, la Conferencia Episcopal sí advierte del “peligro que suponen determinadas opciones legislativas que no tutelan adecuadamente el derecho fundamental a la vida”, así como la justificación de cualquier matrimonio fuera del tradicional o la “imposición ideológica” del Estado en la educación.
Claro el problema que aquí nace, para muchos creyentes es que el mismo día que los obispos daban esa nota informativa, en su cadena de radio COPE, el presidente del PP, Mariano Rajoy, decía que se plantea reformar, y no derogar, la ley del aborto en caso de ganar las elecciones generales previstas para el próximo 20 de noviembre. En esa misma entrevista en la Cadena Cope, el líder de los populares ha asegurado que "hay que buscar una fórmula, estamos trabajando en ello, que proteja el derecho a la vida y sea acorde con la última sentencia del Tribunal Constitucional". Rajoy podría sugerir así una vía intermedia entre la norma actual y la anterior.
El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno no acepta que "una niña de 16 años pueda abortar sin el conocimiento o consentimiento de sus padres". "Eso no lo acepta nadie porque es un tema de total y absoluto sentido común", ha apuntado.
De ganar los comicios, Rajoy tiene previsto realizar algunas modificaciones en leyes aunque "no es partidario de hacer tabla rasa de todo", ya que, a su juicio, "eso es un gran error".
Por eso, yo les digo a todos aquellos que se encuentren en grandes dudas, que el profetismo pude darse también fuera de la Iglesia. Yo creo que lo importante, es que cada hombre lleve consigo su partícula de la verdad de la que puede hacer partícipes a los demás.
miércoles, 26 de octubre de 2011
lunes, 24 de octubre de 2011
NO DEBEMOS CONFUNDIR NUESTROS DEBERES RELIGIOSOS, CON LAS LEYES CIVILES DE TODOS.
Este fin de semana, no ha habido otra conversación, como es lógico que los acontecimientos que tuvieron lugar el pasado jueves día 20, y mucho más en nuestras comunidades cristianas, como reflexión del evangelio del domingo.
Dos noticias nos impactaban de forma inminente, el pasado jueves. Al mediodía, la muerte del ex-presidente libio Gadafi, a las siete de la tarde, ETA nos anunciaba "la renuncia a la lucha armada".
La primera noticia, nos llegaba con unas imágenes espeluznantes, el linchamiento de Gadafi. Imágenes, que las distintas cadenas televisivas, repetían y repetían, como si de un safari se tratara. Con esto, no piensen que estoy defendiendo a Gadafi, no pues yo, no estoy de acuerdo con ningún régimen dictatorial, y mucho menos donde los derechos humanos son pisoteado. Por eso mismo, en función de estos derechos humanos, no se puede linchar a una persona sin tener en cuenta sus derechos, pues lógicamente nos ponemos al mismo nivel que el dictador.
La segunda noticia, era la renuncia de ETA a la lucha armada. Lo primero que me vino a la mente, fueron las imágenes del linchamiento de Gadafi. Esas imágenes, en primer lugar me recordaron el gran proceso y la gran madurez que los españoles hemos tenido, para pasar de un régimen dictatorial a una democracia; donde desgraciadamente, sólo existió el derramamiento de sangre que han causado ETA. La segunda impresión, fue el recuerdo de las 800 víctimas que ETA, al mismo tiempo, la alegría de que posiblemente con el diálogo y el entendimiento, vamos a poder solucionar y caminar juntos.
Ahora bien, la cuestión aquí, está para muchas personas que son creyentes, en el perdón. No podemos perdonar a los asesinos de ETA, por el honor a las víctimas.
Yo pienso ante esto, que no debemos confundir los deberes de nuestra religión con las leyes y decisiones que las autoridades políticas y judiciales deben. No debemos de olvidar, que nuestra sociedad está basada en una leyes, que todos nos hemos dado, para que nuestra convivencia sea la mejor posible, ya que en esa convivencia existen personas que no comparten nuestra creencias religiosas, pero que gracias a esas leyes convivimos en paz. Ahora bien, otra cosa es que nosotros, personas creyentes y con ciertos valores religiosos, convencidas de que este mundo puede ser algo mejor, intentemos construir un mundo más justo y humanado con nuestro estilo de vida.
Para terminar, yo creo que el cristiano debe perdonar,y debemos perdonar hasta la verdadera acogida del hermano, como aprendimos en el evangelio del domingo pasado. Pero, lógicamente este perdón no lleva a que no se apliquen las normas y leyes que todos nos hemos propuesto para nuestra convivencia.
Dos noticias nos impactaban de forma inminente, el pasado jueves. Al mediodía, la muerte del ex-presidente libio Gadafi, a las siete de la tarde, ETA nos anunciaba "la renuncia a la lucha armada".
La primera noticia, nos llegaba con unas imágenes espeluznantes, el linchamiento de Gadafi. Imágenes, que las distintas cadenas televisivas, repetían y repetían, como si de un safari se tratara. Con esto, no piensen que estoy defendiendo a Gadafi, no pues yo, no estoy de acuerdo con ningún régimen dictatorial, y mucho menos donde los derechos humanos son pisoteado. Por eso mismo, en función de estos derechos humanos, no se puede linchar a una persona sin tener en cuenta sus derechos, pues lógicamente nos ponemos al mismo nivel que el dictador.
La segunda noticia, era la renuncia de ETA a la lucha armada. Lo primero que me vino a la mente, fueron las imágenes del linchamiento de Gadafi. Esas imágenes, en primer lugar me recordaron el gran proceso y la gran madurez que los españoles hemos tenido, para pasar de un régimen dictatorial a una democracia; donde desgraciadamente, sólo existió el derramamiento de sangre que han causado ETA. La segunda impresión, fue el recuerdo de las 800 víctimas que ETA, al mismo tiempo, la alegría de que posiblemente con el diálogo y el entendimiento, vamos a poder solucionar y caminar juntos.
Ahora bien, la cuestión aquí, está para muchas personas que son creyentes, en el perdón. No podemos perdonar a los asesinos de ETA, por el honor a las víctimas.
Yo pienso ante esto, que no debemos confundir los deberes de nuestra religión con las leyes y decisiones que las autoridades políticas y judiciales deben. No debemos de olvidar, que nuestra sociedad está basada en una leyes, que todos nos hemos dado, para que nuestra convivencia sea la mejor posible, ya que en esa convivencia existen personas que no comparten nuestra creencias religiosas, pero que gracias a esas leyes convivimos en paz. Ahora bien, otra cosa es que nosotros, personas creyentes y con ciertos valores religiosos, convencidas de que este mundo puede ser algo mejor, intentemos construir un mundo más justo y humanado con nuestro estilo de vida.
Para terminar, yo creo que el cristiano debe perdonar,y debemos perdonar hasta la verdadera acogida del hermano, como aprendimos en el evangelio del domingo pasado. Pero, lógicamente este perdón no lleva a que no se apliquen las normas y leyes que todos nos hemos propuesto para nuestra convivencia.
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