martes, 31 de diciembre de 2013

EVANGELIO DEL 1 DE ENERO 2014. FESTIVIDAD DE SANTA MARÍA MADRE DE DIOS.

Evangelio según San Lucas 2, 16-21.

En aquel tiempo los pastores fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, les contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho. Al cumplirse los ocho día tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

COMENTARIO.-

Hoy, en el primer día del año, la liturgia de la Iglesia celebra la fiesta de la madre de Jesús, en su advocación más excelsa: María es la “Madre de Dios”. Esta doctrina fue definida como dogma de fe por el Concilio de Efeso (430).

Los cristianos aceptamos, como contenido de nuestra fe, esta afirmación dogmática. El fundamento doctrinal de esta afirmación está en la enseñanza, en que si Cristo “es Dios al mismo tiempo que hombre”. Por tanto, al ser María madre del hombre Jesús, es igualmente madre de Dios. Así se expreso, en el s. V, la grandeza de María.

Todo arranca desde los primeros Concilios de la Iglesia desde Nicea (325) hasta Calcedonia (451), donde se destaco la grandeza y la condición divina de Jesucristo, olvidándose mucho de la ejemplaridad y la condición humana de Jesús.

Pues, lo mismo ha ocurrido con María. De ella, al igual que Jesús hemos exaltado más “lo divino” que lo “humano”. Esto nos ha dificultado para comprender lo que humanamente representó María para Jesús.

María una sencilla y humilde mujer de Nazaret, educó a Jesús, como todas las madres educan a sus hijos. El amor, la bondad, la humildad, la sencillez, la fortaleza y la libertad, el respeto de María fueron valores inculcados a Jesús. Si Jesús con estos valores nos reveló a Dios, qué gran mujer tuvo que ser María.

Por eso, para comprender bien a María, no debemos de fijarnos solamente en su aspecto divino, sino más en todo su aspecto humano. Posiblemente aquí encontremos mejor a María.

TENGAMOS A MARÍA COMO VERDADERO EJEMPLO DE CONSTRUIDORA DEL REINO DE DIOS.
Hoy también celebramos la Jornada Mundial por la Paz, fiesta, ésta última, que aunque originalmente es una iniciativa eclesiástica católica, ha alcanzado una notable aceptación en la sociedad, gozando ya de un cierto estatuto civil. Pueden leer el comentario de ayer.

FELIZ AÑO 2014 A TODOS.

lunes, 30 de diciembre de 2013

:"LA FRATERNIDAD, FUNDAMENTO Y CAMINO PARA LA PAZ”. 47 JORNADA MUNDIAL POR LA PAZ.

La verdad que, nos encontramos ante un fin de AÑO lleno de celebraciones, que no nos da tiempo a pensar en todo.

Comenzamos ayer con la fiesta de la familia, para continuar pasado mañana con el primer día del año 2014. Primer día del año civil, «¡Año Nuevo!», y la Jornada Mundial por la Paz, fiesta, ésta última, que aunque originalmente es una iniciativa eclesiástica católica, ha alcanzado una notable aceptación en la sociedad, gozando ya de un cierto estatuto civil. Litúrgicamente, también pasado mañana es la fiesta de «Santa María Madre de Dios»; también la «octava [los ocho días] de Navidad» y por tanto el recuerdo de «la circuncisión de Jesús», celebración judía que se celebraba al octavo día del nacimiento del niño, y en la que se le imponía el nombre.

Si ayer dedique mi reflexión a la familia, hoy será a la Jornada Mundial de la Paz, y mañana sobre la festividad litúrgica de la Solemnidad de María Madre de Dios.

El próximo domingo 1 de Enero, celebraremos las 47 Jornadas Mundial de la PAZ, bajo el lema:"LA FRATERNIDAD, FUNDAMENTO Y CAMINO PARA LA PAZ”, es el título elegido por el Papa Francisco en su primer Mensaje para la 47 Jornada Mundial de la Paz.

En este Mensaje, consta de diez puntos, incluidos un breve prólogo y una conclusión, intercalados por dos citas bíblicas:"¿Dónde está tu hermano?" (Gn 4,9); "Y todos ustedes son hermanos" (Mt 23,8), y seis frases con atributos de la fraternidad: "La fraternidad, fundamento y camino para la paz", "La fraternidad, premisa para vencer la pobreza"; "El redescubrimiento de la fraternidad en la economía"; "La fraternidad extingue la guerra";"La corrupción y el crimen organizado se oponen a la fraternidad"; "La fraternidad ayuda a proteger y a cultivar la naturaleza".

"La fraternidad es una dote que todo hombre y mujer lleva consigo en cuanto ser humano, hijo de un mismo Padre. Frente a los múltiples dramas que afectan a la familia de los pueblos —pobreza, hambre, subdesarrollo, conflictos bélicos, migraciones, contaminación, desigualdad, injusticia, crimen organizado, fundamentalismos —, la fraternidad es fundamento y camino para la paz", señala la Santa Sede en una nota.

El texto advierte que "la cultura del bienestar lleva a la pérdida del sentido de la responsabilidad y de la relación fraterna. Los demás, en lugar de ser nuestros ‘semejantes’, se convierten en antagonistas o enemigos, y frecuentemente son cosificados. No es extraño que los pobres sean considerados un ‘lastre’, un impedimento para el desarrollo".

"A lo sumo -denunció-, son objeto de una ayuda asistencialista o compasiva. No son vistos como hermanos, llamados a compartir los dones de la creación, los bienes del progreso y de la cultura, a participar en la misma mesa de la vida en plenitud, a ser protagonistas del desarrollo integral e inclusivo".

Por ello, "la fraternidad, don y tarea que viene de Dios Padre, nos convoca a ser solidarios contra la desigualdad y la pobreza que debilitan la vida social, a atender a cada persona, en especial de los más pequeños e indefensos, a amarlos como a uno mismo, con el mismo corazón de Jesucristo".

"En un mundo cada vez más interdependiente, no puede faltar el bien de la fraternidad, que vence la difusión de esa globalización de la indiferencia, a la cual se ha referido en repetidas ocasiones el Papa Francisco. La globalización de la indiferencia debe ser sustituida por una globalización de la fraternidad".

Finalmente, recuerda que "la fraternidad toca todos los aspectos de la vida, incluida la economía, las finanzas, la sociedad civil, la política, la investigación, el desarrollo, las instituciones públicas y culturales. El Papa Francisco, al inicio de su ministerio, con un Mensaje que está en continuidad con el de sus Predecesores, propone a todos el camino de la fraternidad, para dar un rostro más humano al mundo".

Ante estas palabras del Papa Francisco, recuerdo aquí que el pasaje evangelio de la multiplicación de los panes y los peces. Jesús no realizó la multiplicación de los panes y los peces de forma material. El milagro de Jesús fue crear un ambiente de Fraternidad y del Compartir entre todos.

Jesús en esta multiplicación de los panes y de los peces parte de lo que la gente tiene en el momento. El milagro no es tanto la multiplicación del alimento, sino lo que ocurre en el interior de sus oyentes: se sintieron interpelados por la palabra de Jesús y, dejando a un lado el egoísmo, cada cual colocó lo poco que aún le quedaba, y se maravillaron después de que vieron que el alimento se multiplicó y sobró. Comprendieron entonces que si el pueblo pasaba hambre y necesidad, no era tanto por la situación de pobreza, sino por el egoísmo de los hombres y mujeres que conformados con lo que tenían, no les importaba que los demás pasaran necesidad. El gesto de compartir marca profundamente la vida de las primeras comunidades que siguieron a Jesús. Compartir el pan se convierte en un gesto que prolonga y mantiene la vida, un gesto de pascua y de resurrección. Al partir el pan se descubre la presencia nueva del resucitado.


La Fraternidad y el Compartir son los primeros peldaños para construir el Reino de Dios.