lunes, 27 de febrero de 2012

BIENAVENTURANZAS DE LA CUARESMA

Felices quienes recorren el camino cuaresmal con una sonrisa en el rostro y sienten cómo brota de su corazón un sentimiento de alegría incontenible.

Felices quienes durante el tiempo de Cuaresma, y en su vida diaria, practican el ayuno del consumismo, de los programas basura de la televisión, de las críticas, de la indiferencia.

Felices quienes intentan en la cotidianidad ir suavizando su corazón de piedra, para dar paso a la sensibilidad, la ternura, la com-pasión, la indignación teñida de propuestas.

Felices quienes creen que el perdón, en todos los ámbitos, es uno de los ejes centrales en la puesta en práctica del Evangelio de Jesús, para conseguir un mundo reconciliado.

Felices quienes se aíslan de tanto ruido e información vertiginosa, y hacen un espacio en el desierto de su corazón para que el silencio se transforme en soledad sonora.

Felices quienes recuerdan la promesa de su buen Padre y Madre Dios, quienes renuevan a cada momento su alianza de cercanía y presencia alentadora hacia todo el género humano.

Felices quienes cierran la puerta a los agoreros, a la tristeza y al desencanto, y abren todas las ventanas de su casa al sol de la ilusión, del encanto, de la belleza, de la solidaridad.

Felices quienes emplean sus manos, su mente, sus pies en el servicio gozoso de los demás, quienes más allá de todas las crisis, mantienen, ofrecen y practican la esperanza de la resurrección a todos los desvalidos, marginados y oprimidos del mundo. Entonces sí que habrá brotado la flor de la Pascua al final de un gozoso sendero cuaresmal.

Miguel Ángel Mesa

sábado, 25 de febrero de 2012

EVANGELIO DOMINGO 26 DE FEBRERO 2012. PRIMER DOMINGO DE CUARESMA.

Evangelio según San Marco 1, 12-15

"En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía:"Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios; CONVERTÍOS Y CREED EN EL EVANGELIO".

COMENTARIO.-

Para poder comprender bien, el Evangelio de este domingo, debemos recordar los versículos anteriores a este texto evangelico.

Una voz grita en el desierto: "Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos", así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. (MC 1,3).

Debemos de recordar que el padre de Juan fue el sacerdote Zacarías (Lc 1, 5-23). Y su madre, Isabel, era de la familia de Aarón (Lc 1, 5), la más ilustre de las familias sacerdotales de Israel. El sacerdocio judío era hereditario, entonces lo lógico es que Juan, heredero de una familia sacerdotal por los cuatro costados, hubiera sido él también sacerdote, dedicado al culto religioso del Templo. Juan no se fue al templo para preparar el camino del Señor, sino que se fue al desierto. Y su misión nació y comenzó desde el desierto, desde los caminos, desde los campos.

Igual nos cuentan el Evangelio de hoy de Jesús. Jesús se retiro al desierto, para iniciar también, un cambio en su vida. El desierto simboliza la ruptura con el estilo de vida que se lleva. Cuando uno tiene que tomar una decisión importante en la vida, necesita alejarse de todo aquello que lo puede distraer, en la decisión que se debe de tomar. En esa soledad, se nos presentarán las grandes contradiciones que nos quieren impedir continuar escuchando la voz de Dios en nuestra conciencia, estas contradiciones y tentaciones son las que debemos desechar. Jesús supo escuchar la voz de Dios y fue su conversión para predicar el Evangelio.

Jesús ha sido decisivo en la historia de la humanidad. Lo ha sido, sobre todo, por su forma de entender la vida, las relaciones humanas, el poder, el valor del dinero, la extraordinaria importancia de los pobres, los últimos, los que sufren. Y también ha sido decisivo porque le dio un giro decisivo a la religión y a nuestra idea sobre Dios (H.Henne).

Quiero decir con todo esto, que los caminos del Señor, los caminos que nosotros debemos de ir preparando, no se preparan desde el Templo y las grandes ceremonias del Templo, sino desde la vida real del entorno que nos ha tocado vivir. Desde nuestra relaciones con los demás, desde nuestra dedicación a los pobres, marginados, los últimos y los que sufren. Desde nuestro comportamiento ético en vida social,familiar y profesional, utilizando el poder para beneficio de todos, creando justicia, valorando el esfuerzo, el trabajo bien realizado.

Actuando de esta manera, seremos verdaderos seguidores de Jesús, portadores de su Evangelio, y constructores del Reino de Dios en la Tierra.

CONVERTÍOS Y CREED EN EL EVANGELIO. EL EVANGELIO, ES EL CAMINO PARA LA CONVERSIÓN. LEED EL EVANGELIO.