sábado, 22 de octubre de 2011

EVANGELIO DOMINGO 23 DE OCTUBRE. 30º DEL TIEMPO ORDINARIO.

Evangelio según San Mateo 22, 34-40.

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba:"Maestro,¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?". El le dijo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser". Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:"Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas".

COMENTARIO.-

Hace dos mil años, los fariseos le preguntaron a Jesús:"Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?". Jesús como buen judío, respondió "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser". Pero Jesús, propio en Él, no sólo contesto a lo que le preguntaron, sino que también le contesto a lo que no le preguntaron. Existe otro que es semejante a este:"Amarás a tu prójimo como a ti mismo". En esto se sostiene nuestro principio cristiano. Y esta es la grandeza de nuestra fe. Por eso, Dios se encarnó en Jesús, se hizo hombre en Jesús, porque sabía que era la única forma de que el hombre comprendiera, como podemos encontrarlo a Él. Dios en Jesús se humanizó, para enseñarnos, que en el hombre, en el que está a nuestro lado, es donde se encuentra Él.

Por eso en lugar de los fariseos, es Jesús quién nos pregunta hoy a nosotros: ,¿cuál es el mandamiento principal, para nosotros?, lógicamente no dudaríamos en decir, que amar a Dios, sobre todo. ¿Pero cuál es nuestro segundo?. Diríamos que nuestro prójimo. Pero cuantas, normas, leyes, preceptos hemos creado nosotros a lo largo de los dos mil años de cristianismo, que han llevado a que muchos de nuestros hermanos, hayan tenido que abandonar la casa del Padre, porque hemos puesto ante la norma, la ley, el precepto; que el amor, la comprensión, la compasión y la aceptación de nuestro hermano.

Este texto evangélico centra todo el mensaje cristiano, todo el camino a seguir, para la construcción del Reino de Dios en la tierra. El abandono de este mensaje nos ha llevado posiblemente al mayor individualismo humano, que el hombre esta viviendo, en esta cultura del bienestar. Donde sólo hemos pensado en nosotros, en nuestras necesidades, en mi vida. Consecuencia de todo ello, es la gran crisis económica, que estamos padeciendo, donde muchos de nuestros hermanos están pasando necesidades, como consecuencia de que otros hemos pensando más en nuestros intereses, que en el interés de todos.

EL ABANDONO DEL AMOR AL HERMANO, ES EL DESPRECIO DE LA VOZ DE DIOS EN NUESTRO INTERIOR. AMEMOS A NUESTROS HERMANOS, PARA PODER ENCONTRARNOS CON EL AMOR DE DIOS.

DIFUNDID EL EVANGELIO. PÁSALO.

viernes, 21 de octubre de 2011

ES EL TIEMPO Y EL MOMENTO PARA LA IGLESIA DE INTERPRETAR EL TIEMPO PRESENTE.

Siguiendo en la línea de la reflexión de ayer, en la necesidad de una Iglesia mas pofética, el evangelio de la liturgía de hoy, nos va servir para nuestra reflexión.

" En aquel tiempo, mdecía Jesús a la gente: "Cuando veis subir una nube por el poniente, decís en seguida:"Chaparrón tenemos", y así sucede. Cuando sopla el sur decís:"Va a hacer bochorno",y lo hace. Hipócritas: si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer?. Cuando te diriges al tribunal con el que te pone pleito, haz lo posible por llegar a un acuerdo con él, mientras vais de camino; no sea que te arraste ante el juez y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues el último céntimo". Lc 12, 54-59

A lo largo de la historia de la humanidad, el pensamiento humano ha ido cambiando su forma de vivir, pero tan cierto como esto es que, esa forma de vivir ha ido cambiando también la forma de pensar del ser humano. Estas situaciones en la vida del ser humano han determinado una nueva etapa en su historia.

Esto sucedio con Jesús: hasta él, estuvieron en vigor la ley y los profetas, con él se empieza a anunciar el Reino de Dios( Castillo). Otros momentos de cambio, fueron la Reforma del S.XVI o la Ilustración del S.XVIII.

Pues bien desde el fatídico atentando de las torres gemeleas en Nueva York, el mundo se enfrenta nuevamente a un cambio radical. Consecuencia de este cambio es la gran crisis económica mundial que esta afectando a todos los paises, algunos algo más que otros. Esta crisis sin duda nos va atraer otra forma de vivir. El mundo ya no es (ni va a ser) como antes. Pero no sólo el cambio va a ser en lo político, económico, sino también en lo religioso, pues así a sucedido a lo largo de toda la existencia humana.

Ya en aquellos tiempos, Jesús no solamente hacía un llammiento a los que le rodeaban. Sino que sus seguidores, lo entendieron también que, nos lo dejarón a nosotros en el evangelio.

Jesús nos avisa:"¡No seáis hipócritas!" ¿No estamos viendo el cambio?. No es un cambio a peor, sino a algo nuevo, que intuimos, perop que no podemos todavía precisar. En todo caso, se avecina algo mejor, que seguramente no sospechamos. lo importante, en un momento como éste, es no aferrarse a lo que ya pasó. u ser abiertos a lo que está naciendo. Es decisivo, en estas situaciones, superar el miedo. Miedo a perder privilegios, seguridades, claridad en muchas cosas (Castillo).

Llevando esto al campo eclesial, podemos observar, que nuestras comunidades son a veces muy reacias a analizar los signos de los tiempos, aferrandose a tradiciones y costumbres de un pasado, que fueron buenas en su momento, pero que hoy no.

Que quiero decir con esto, que nuestra Iglesia, será capaz de seguir adelante en la medida que sepa interpretar los signos de sus tiempos y sea capaz de no vivir atado o anclado en un pasado que ya no volverá nunca, ni por mucho que lo intenten los altos dirigentes eclesiales.

La Iglesia está en el mundo, y no al revés. Y como parte de este mundo tiene que esta abierta a él; porqué en él, en ese mundo que le rodea, es además donde tiene que construir el Reino de Dios.