miércoles, 2 de noviembre de 2016

2 DE NOVIEMBRE. FESTIVIDAD DE LA CONMEMORACION DE LOS FIELES DIFUNTOS

La Conmemoración de los Fieles Difuntos, popularmente llamada Día de Muertos o Día de Difuntos, es una celebración cristiana que tiene lugar el día 2 de noviembre, cuyo objetivo es orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrena y, especialmente, por aquellos que se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio.

Pero cuando los cristianos hablamos de la muerte, es importante tener en cuenta que el ser humano no es un compuesto de dos elementos, el cuerpo y el alma, que se separan en el momento de morir y se volverán a juntar al final de los tiempos, cuando todos seamos convocados al llamado juicio final. Esta antropología corresponde al dualismo del pensamiento helenista, que influyó en el pensamiento de la Iglesia primitiva y ha marcado la cultura de Occidente. Por el contrario, el pensamiento bíblico no es dualista, sino unitario. El ser humano implica esencialmente corporalidad, es decir, se constituye por un " cuerpo " animado por un " espíritu ", fundidos en una unidad perfecta, que (al menos, hasta el día de hoy) resulta imposible establecer dónde y cómo se sitúa el punto de sutura de lo corporal con lo espiritual en cada ser humano. (Castillo).

Por eso, en este día de los difuntos, es lógico, es natural, es inevitable que recordemos a los que murieron, especialmente a quienes, por el motivo que sea, representan para nosotros algo importante en la vida. Sin embargo, lo que más importa, en este día, no es mirar al tiempo pasado, sino fijarnos que si sus recuerdos nos ayudan en nuestra humanidad y en nuestro encuentro con Dios, estos nos acompañaran en la eternidad. Esta transformación del ser humano temporal en el ser que transciende en el espacio y el tiempo, de forma que entra en una condición nueva de existencia en la vida de los demás seres humanos, es el momento de la resurrección.

Esta debería de ser la Conmemoración de nuestros fieles difuntos.



martes, 1 de noviembre de 2016

1 DE NOVIEMBRE. FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS.

El día 1 de Noviembre celebramos la festividad de todos los Santos. La liturgia para este día, elige sabiamente el evangelio de las bienaventuranzas.

Evangelio según San Mateo 5, 1-12ª.

“En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar enseñándolos: " Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos porque vuestra recompensa será grande en el cielo”.

COMENTARIO.-

Lo sorprendente de este texto evangélico está en que, leyendo y releyendo, las nueve bienaventuranzas, las nueve condiciones para alcanzar el Reino de los Cielos y la recompensa del cielo, nos encontramos con lo inesperado: ninguna de esas nueve bienaventuranzas indican prácticas relacionadas con la religión. Las nueve indican conductas relacionadas con la vida, con las condiciones y actitudes desde las que se puede hacer algo eficaz para que esta vida sea más humana, más soportable, más llevadera, más feliz. Lo que viven así en esta vida, y sólo los que viven así en esta vida, tienen garantizada la promesa de felicidad sin fin en esa forma de existencia en la que soñamos, aunque nos cuesta creer en ella, y a la que denominamos la vida eterna. Es, en definitiva, la vida de todos los santos. (Castillo).

Por eso, hoy no es solamente el día de aquellos Santos que la Iglesia a canonizado. Si no, que también es el día, de todos aquellos que durante su vida fueron verdaderos testigos de Jesucristo. Y también es el día de todos, aquellos que viven todavía y son santos porque de su vida nace el amor de Dios, y no porque estén todo el día en el templo, ni rezando, ni de novenas; son santos por que viven las bienaventuranzas en el entorno que le rodea.

No olvidemos que el Reino de los Cielos comienza aquí en la tierra y termina aquí en la tierra.



TODOS HEMOS SIDO LLAMADOS A LA SANTIDAD. VIVAMOS ESA SANTIDAD.

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